Los primeros 100 días de Silvia Mellado al frente de Servicios Sociales

Durante el mes de junio se cumplían mis 100 primeros días como concejala responsable de los Servicios Sociales en el Ayuntamiento de Huesca y miembro del grupo municipal de Cambiar. Destaco esto último porque creo que es la faceta más desconocida de la concejalía y las responsabilidades que implica ser parte del equipo de Gobierno. Es indispensable en el día a día el trabajo en equipo de las seis personas que formamos el grupo y que diariamente, de forma colegiada, se hace cargo como grupo ante los “fuegos” más urgentes de unas y otras, de apoyo ante las dudas o frustraciones y de reparto de tareas a las que por unos motivos u otros no podemos o no sabemos llegar.

Mi implicación en Servicios Sociales también es nueva, aún siendo conocedora del programa como miembro partícipe de la elaboración del mismo, no hay día que no aprenda algo nuevo. Mi primera impresión en marzo, tras el aterrizaje en el área se puede resumir en la palabra “colapso”. Los últimos años de recortes en tasas de reposición en entidades públicas, el aumento de competencias en Servicios Sociales y las políticas cortoplacistas han supuesto una saturación de buena parte de las trabajadoras del área y del Servicio social en general, que sobrevive con calidad gracias al esfuerzo e implicación personal de las trabajadoras y no tanto a la organización colectiva con los recursos adecuados que debiera ser.

Con este marco, y con el propósito de desatascar esta situación, la priorización ha sido la de dotar al servicio de recursos necesarios para poder atender en mejor medida las necesidades sociales de toda la población y para poder desarrollar políticas y acciones que redunden directamente en la mejora de vida de todas y con especial urgencia de las personas más vulnerables. Esta prioridad se ha acabado concretando gracias a los convenios con el IASS en dos personas para reforzar la elaboración de los programas individuales de atención a personas con dependencia que harán que a finales de año, Huesca no tenga ningún retraso en dependencia, una trabajadora más para el Servicio Social de Base y una Educadora social más para la implementación de un programa específico para colectivos vulnerables.

Dentro de nuestro compromiso, en mayo dimos los primeros pasos para la reestructuración del servicio, en la que también destaca la buena disposición de las técnicos para acometer estos cambios y que continuarán en la última parte del año y que ya están redundando en una mejora sustancial de los tiempos de atención a las personas que demandan el servicio.

En estos 100 días la concejalía ha dado para más que conseguir recursos y no cabría en la extensión que debiera ser este artículo: coordinar y conocer a entidades sociales, impulsar obras de mejora del albergue, ampliaciones de servicio, intervención social en conflictos sociales enquistados desde hace muchos años en la ciudad, la creación de la oficina municipal de escolarización, desarrollar las campañas preventivas de conductas incívicas y de prevención de drogodependencias que hagan que Huesca sea una ciudad más saludable , el observatorio de la convivencia, desatascar temas en las relaciones entre el Ayuntamiento del barrio del que soy concejala, acompañar y apoyar las acciones del resto del grupo municipal, diseñar e impulsar programas nuevos de personas mayores y de menores, etc.

Quizá si hago el artículo tras estos primeros 100 días contaré los descubrimientos como por ejemplo lo difícil que es gastar un presupuesto (entre unas cosas y otras hay que hacer previsiones a 8 meses vista), pero mi valoración personal se resume en pocas palabras: intensidad, colaboración y cambio duradero.

SILVIA MELLADO

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