Manifiesto Cambiar Huesca

Cambiar Huesca

Antes que nada están las personas. Y esta es una afirmación que no admite el fraude de los matices, las componendas, las trampas semánticas o la manipulación de cualquier naturaleza. Las personas son lo primero.

Antes que rescatar a los bancos, hay que salvar a las personas. Las políticas neoliberales de la oligarquía financiera que representa la Troika –Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y Comisión Europa–, seguidas con subordinación y complacencia por los gobernantes nacionales y los partidos satélites, nos han sumergido en un pozo llamado crisis, pero sobre todo han servido como excusa perfecta para poner en marcha una maniobra a gran escala desintegradora de lo público. La sanidad, la enseñanza y la cultura, los servicios sociales, la política en favor del común se van adelgazando, privatizando progresivamente, convirtiéndose en negocio y producto de mercado en beneficio del lucro y del enriquecimiento de quienes no tienen escrúpulos para comerciar con derechos fundamentales. De quienes legislan para dar cobertura legal al saqueo, amedrentando y reprimiendo a los que nos resistimos a sus propósitos y los enfrentamos en las calles, en las aulas, en las consultas y en los tajos, en los despachos y en los talleres, en el campo y en la ignominia de las filas del paro… hombres y mujeres codo con codo frente a la sinrazón, la avaricia, la corrupción y el engaño generalizado.

Queremos cambiar Huesca para las personas. La ciudad, nuestra ciudad, es el primer espacio de relación, el ámbito inmediato que, paradójicamente, debe recuperar la ciudadanía. Es preciso que el Ayuntamiento sea nuestro Ayuntamiento, una institución, una estructura de gestión a la medida de las inquietudes y la convivencia de los vecinos y las vecinas, abierto, democrático, transparente, responsable, participativo, laico, oreado y limpio. Un Ayuntamiento frente a la pobreza y la desigualdad, que no privatice los servicios y consienta que trabajadores como los subcontratados para labores de limpieza perciban un vergonzoso salario que no les permita cubrir sus necesidades básicas. Un Ayuntamiento superador de estructuras obsoletas e interesados corsés, proyectado hacia los intereses de los barrios, todos por igual, garante del derecho a la vivienda, a la sanidad, la educación, a una renta básica incondicional y determinado en la lucha por la igualdad de género. Un Ayuntamiento insobornable en la defensa de lo público y el bienestar colectivo, tanto como en la denuncia de la corrupción, el amiguismo y los atajos de los que buscan medro y beneficio.

Cambiar Huesca se constituye como un territorio de encuentro entre personas y colectivos que quieren construir una alternativa política transformadora de lo local, sin obviar el marco supramunicipal, en ocasiones determinante. Cambiar Huesca es un instrumento de elaboración colectiva de propuestas e ideas con las que tejer un programa político de progreso para devolvernos el Ayuntamiento y ponerlo al servicio de la ciudadanía. Una herramienta para un nuevo tiempo, el de la gente, el de la ecología política y la economía social, el reparto de la riqueza, la redistribución de los recursos, el tiempo de la profundización democrática, entendida como conquista desde abajo. Diálogo, intercambio, suma de voluntades, consenso, respeto, generosidad y superación constituyen los ejes de este proyecto tan cargado de ilusión como de realismo, hijo de una cultura y una política en las que todas y todos sumamos. Un ejercicio, en definitiva, de integración y participación ciudadana.

Cambiemos Huesca para las personas. Para las personas de aquí y para las que buscan en la ciudad un lugar amable en el que edificar un nuevo futuro. Cambiemos Huesca con la gente honrada, digna, comprometida con la tarea de humanizar el Ayuntamiento y transformar la sociedad a través de la colaboración y la implicación colectivas. Cambiemos interviniendo en esta plataforma con vocación inequívoca de gestionar lo público desde la radicalidad democrática.

Cambiemos Huesca en las urnas y recuperemos la ciudad. Este es el reto. Una civilización se acaba y hemos de construir otra nueva. Las consecuencias de no hacer nada nos llevan directamente al colapso social, económico y medioambiental. Cambiar Huesca empieza hoy, entre todos y todas podemos ser protagonistas de una sociedad solidaria, democrática y en paz. Hagamos de la condición de vecinos y vecinas una categoría irrenunciable, un patrimonio para avanzar en común y defender nuestras libertades.

Es nuestro momento. Estamos llamados a conquistarlo. Cambiemos.